El diagnóstico
Tu histórico, sometido a una prueba: ¿qué era predecible y cuánto valía?
No es una auditoría de cien páginas ni una demo de software. Es coger tus datos de los últimos años, rebobinar, y demostrarte qué se podía haber visto venir — con el valor en euros delante.
La prueba del retrovisor — al revés.
Hacemos con tus datos lo que haremos después cada mes con tu negocio: predecir. Pero lo hacemos sobre tu pasado, donde ya se sabe qué ocurrió. Tapamos los últimos meses de tu histórico, predecimos sobre ellos y comparamos con lo que pasó de verdad.
Si con tus datos hasta marzo podíamos señalar qué clientes se irían en abril — y se fueron —, eso no es una opinión: es una capacidad medida en TU negocio, no en un caso de éxito de otro.
Lo que te llevas:
- El estado real de tus datos qué tienes, qué falta, qué está sucio y cuánto cuesta arreglarlo. En cristiano.
- Qué era predecible fuga de clientes, ventas, cobros, desvíos… lo que tu histórico aguante, demostrado con la prueba de rebobinado.
- El número cuánto valía cada cosa en euros, de dónde sale el cálculo y qué haríamos con ello. Si el número es pequeño, lo verás igual.
- El plan qué montar primero, qué no merece la pena y por qué.
La parte incómoda (que nadie te dice):
A veces el diagnóstico encuentra poco. Datos demasiado cortos, demasiado sucios, o un negocio donde la intuición del dueño ya lo estaba haciendo bien. Si es tu caso, te lo decimos y ahí se acaba — sin cuota mensual, sin "confía en el proceso".
Preferimos perder un proyecto que inventarte un porcentaje por el camino.
Cómo es por dentro:
- Llamada corta: qué te duele y qué datos tienes (vale un Excel, vale el TPV, vale el programa de citas).
- Nos pasas el histórico — o trabajamos sobre tu máquina: tus datos no salen de tu casa.
- En 2-3 semanas: el informe y una reunión donde te lo contamos sin jerga.
- Tú decides: montarlo, llevártelo a otro lado o dejarlo ahí. El informe es tuyo.
Qué cuesta:
El diagnóstico tiene precio cerrado. Si después montamos lo que encuentre, el diagnóstico se descuenta del proyecto.
- ¿Y si mis datos están hechos un desastre?
- Es lo normal, no la excepción. Parte del diagnóstico es exactamente esa: decirte qué tienes y qué se puede hacer con ello. Para saberlo no hace falta ordenarlo antes — de eso nos encargamos nosotros.
- ¿Esto no es para empresas grandes?
- Es para empresas con historial: si llevas años vendiendo, cobrando y atendiendo, hay datos. Trabajamos con negocios desde unos pocos empleados hasta fábricas medianas.
- ¿Dónde acaban mis datos?
- En tu casa. Trabajamos sobre tus sistemas o en una máquina tuya; no se suben a plataformas de terceros ni se usan para nada más. Firmamos confidencialidad antes de ver nada.
- ¿Qué necesito tener?
- Histórico. Ventas, citas, facturas, partes — en el formato que sea. Si dudas de si lo tuyo vale, pregúntanos por WhatsApp con un pantallazo y te lo decimos en el día.
- ¿Usáis inteligencia artificial?
- Usamos modelos estadísticos y de aprendizaje automático — los mismos que la banca o las aerolíneas llevan décadas usando — y los explicamos en cristiano. La palabra de moda nos da igual: lo que defendemos es el número.