Problemas

Estoy perdiendo dinero y no lo veo

El agujero de caja de marzo se ve desde enero. Si alguien mira.

Lámina 03: la campana de Gauss de tu margen normal y la anomalía en la cola — la fuga que se sale de lo normal y que la contabilidad suma pero no señala.

Te suena:

Por qué no lo ves (y tu contabilidad tampoco):

Las fugas grandes hacen ruido; las que te desangran son silenciosas y pequeñas — un descuento "excepcional" que se hizo costumbre, una cuota que nadie revisa, un cliente que paga a noventa cuando firmó a sesenta, un producto estrella que pierde dinero en cada venta cuando le imputas TODO su coste. Ninguna mata sola. Juntas son la diferencia entre el año bueno y el año raro.

La contabilidad las suma. No las señala.

Cómo se ve en tus datos:

Cruzando lo que ya tienes — ventas, facturas emitidas y cobradas, gastos recurrentes, albaranes — las fugas dejan de ser sensación y pasan a lista:

Fuga · dónde · desde cuándo · cuánto al año · cómo se tapa

Margen real por producto y cliente. Descuentos sin volumen a cambio. Facturas con patrón de retraso. Cuotas sin uso. Lo servido y no facturado.

Un dato de contexto (de mercado, no nuestro):

Las pymes españolas cobran de media a 80 días — la ley dice 60. Esa diferencia la financia el que cobra tarde: en 2025 les costó 1.957 millones de euros en intereses y recursos, según Cepyme. No es tu número — tu número (cuánto te cuesta a TI tu cartera de cobros) es exactamente lo que calcula el diagnóstico.

Qué te diría el diagnóstico sobre esto:

  1. Tu margen real por producto/cliente/pedido — con sorpresas casi garantizadas.
  2. Qué facturas van a llegar tarde (tu histórico de cobros las señala) y qué coste financiero llevas acumulado.
  3. La lista de fugas pequeñas: cuotas zombis, descuentos costumbre, lo no facturado.
  4. Qué se automatiza para que no vuelva: el recobro escalonado, la conciliación albarán-factura, el aviso de margen.

FAQ

Mi gestoría ya me hace los números.
Tu gestoría hace contabilidad y impuestos — mira hacia atrás y hacia Hacienda. Esto mira hacia dentro y hacia delante: dónde se va el margen y qué cobro viene torcido. Se complementan; no compiten.
¿Necesito tenerlo todo ordenado antes?
No. El primer entregable del diagnóstico es justo ese: qué tienes, qué falta, qué se puede cruzar ya.
¿Esto vale para un negocio pequeño?
Si emites facturas y tienes gastos recurrentes, hay material. Cuanto más pequeño el negocio, más duele cada fuga — y más rápido se nota taparla.
¿Mis datos salen de mi empresa?
No. Tus datos se quedan en tu casa, con confidencialidad firmada.

Tus datos ya valen dinero.

Parte de ese dinero se está yendo por agujeros que tienen nombre.