Problemas

Mis clientes se van sin avisar

Ponle fecha a la fuga de cada cliente antes de que la ponga él.

Lámina 01: la curva de supervivencia de un cliente y el punto de aviso 90 días antes de la fuga — la fuga no es un día, es una pendiente.

Te suena:

Por qué no lo ves venir (y no es culpa tuya):

La fuga no es un acontecimiento, es una pendiente. El cliente no decide irse un martes: baja la frecuencia, encoge el pedido, deja de contestar al segundo correo. Cada señal por separado parece ruido — solo juntas dibujan la salida. Y ningún humano puede vigilar esa pendiente en doscientos clientes a la vez mientras lleva un negocio.

Tu memoria recuerda al que se quejó. Tus datos recuerdan al que se calló.

Cómo se ve en tus datos:

Con tu histórico de ventas o visitas (vale el TPV, vale la agenda, vale un Excel), cada cliente queda retratado: cada cuánto compra, cuánto, desde cuándo, cómo respira. Sobre eso se mide la pendiente y sale una lista corta cada semana:

Cliente · riesgo de fuga · por qué · qué hacer · qué vale

No cien gráficas. Una lista de a quién llamar el lunes, ordenada por dinero.

Lo que encontró un diagnóstico real:

En el histórico de un centro deportivo: 74 exalumnos con patrón de retorno detectable y ~25.000€ de valor histórico dormidos. Nadie los había vuelto a llamar — no por dejadez, porque nadie sabía que existían como grupo.

Es un ejemplo de lo que un diagnóstico saca de UNA base de datos concreta. El tuyo dirá tu número: puede ser más, puede ser menos. Eso es exactamente lo que mide.

Qué te diría el diagnóstico sobre esto:

  1. Si tu histórico da para predecir fuga (años de datos, frecuencia de compra) — y con cuánta antelación.
  2. Cuántos clientes con patrón de riesgo tienes AHORA y qué valor llevan asociado.
  3. Cuántos de los que ya se fueron eran detectables a tiempo — la prueba de rebobinado, en tus datos, no en un caso ajeno.
  4. Qué acción concreta montar: la lista del lunes, la reactivación automática, o ambas.

FAQ

No tengo CRM, solo el TPV / el programa de citas / un Excel.
Sobra. Cliente + fecha + importe es el mínimo, y eso lo tiene cualquier negocio con historial.
¿Y si mis clientes son pocos pero grandes (B2B)?
Cambia la técnica (con pocos clientes se miran señales por cuenta: pedidos, plazos, silencio), no la pregunta. Con veinte clientes también hay pendientes — y cada una vale mucho más.
¿Esto qué tiene que ver con llamar yo a mis clientes "como toda la vida"?
Todo. La diferencia es a quién llamas: a ciegas a doscientos, o con nombre y motivo a los doce que están en la rampa. La llamada la sigues haciendo tú; nosotros ponemos el orden.
¿Mis datos salen de mi empresa?
No. Tus datos se quedan en tu casa — trabajamos sobre tus sistemas o en una máquina tuya, con confidencialidad firmada.

Los clientes que se van avisan antes.

La pregunta es quién está escuchando.